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Kursaal Rehabilitaciones hemos sido invitados a unas jornadas sobre rehabilitación histórica, patrimonio y eficiencia energética celebradas en La Habana

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El esfuerzo por rehabilitar la Habana Vieja quedó patente en la visita que parte de nuestro equipo de Kursaal Rehabilitaciones realizó a la capital Cubana. La Oficina del Historiador  fundada en 1938 con el objetivo de proteger el patrimonio cultural e histórico, lleva a cabo una labor de minuciosa rehabilitación de la que se pueden ver los excelentes resultados en el creciente número de edificios que vuelven a mostrar su esplendor.

Trabajando conjuntamente con representantes cubanos, que tras conocer a Kursaal Rehabilitaciones nos invitaron a organizar unas jornadas dirigidas a profesionales, se ha buscado el intercambio de sinergias en el conocimiento de procesos de rehabilitación y eficiencia energética entre La Habana y Donostia.

En el aspecto arquitectónico San Sebastián y La Habana tienen muchos puntos en común: edificios históricos y de materiales tradicionales que abundan a lo largo de la ciudad y muchos de ellos frente al mar. Aunque el clima no es lo mismo, lo cierto es que la exposición marítima y el grado de humedad de ambas ciudades son una verdadera amenaza para estos edificios y sus estructuras, así como para los materiales que los componen.

El centro histórico de La Habana Vieja se declaró monumento nacional en 1978 y en 1982 la UNESCO lo declara Patrimonio de la Humanidad. Es en ese momento cuando se inicia un período de fructífera rehabilitación. Cientos de edificios han sido ya restaurados a través del plan maestro de rehabilitación integrada de la Habana Vieja, puesto en marcha por la Oficina del Historiador. El esfuerzo y el trabajo ha sido enorme y aún queda mucho trabajo por hacer.

Nuestra visita nos permitió mostrar nuestra experiencia con materiales y procesos y también aprender de la suyas. Este intercambio se llevó a cabo durante las dos jornadas que se organizaron.

La primera se centró en la rehabilitación histórica y la recuperación de patrimonio bajo el título “El arte de rehabilitar y recuperar el esplendor de los edificios”. En ella, expertos cubanos del patrimonio hicieron un repaso a los últimos treinta años de trabajo exponiendo interesantes casos de rehabilitaciones y puesta en valor de edificios. Tras ellos, llegó nuestro turno con una curiosa charla que bajo el título “Lecciones aprendidas sobre el mar: procesos y materiales para rehabilitar edificios” mostramos mediante ejemplos reales de San Sebastián, las lecciones aprendidas gracias a la experiencia con el dialogo de los problemas, el estudio de materiales adecuados y los procesos de rehabilitación meticulosos.

La segunda jornada se centró en la eficiencia energética. Sirvió para estudiar procesos y estrategias que pueden minimizar la problemática del derroche de energía en el uso y climatización de los edificios. Un problema de consumo energético al que se enfrenta en la actualidad Cuba por la proliferación de estos sistemas de climatización en muchos edificios.

En nuestro turno quisimos hacer una reflexión por la experiencia española en el gasto energético de los edificios y que hace que hoy en día paguemos un alto precio por no haber tenido en cuenta ese tipo de criterios energéticos en décadas pasadas. Sin embargo, atendiendo a las exigencias actuales impulsadas por Europa y con soluciones nacidas en Alemania, podemos hacer edificios confortables y que consuman poca energía.

Pero nuestra visita a Cuba dio para más. Aprovechamos el viaje para conocer de cerca cómo se desarrolla la rehabilitación de ese patrimonio arquitectónico tan rico. Por ese motivo, nos acercamos hasta la Escuela Taller, todo un ejemplo de cooperación entre España y Cuba en el ámbito de la rehabilitación.

Los materiales fueron también parte importante de nuestro viaje a La Habana. Queríamos conocer cuáles son las patologías que se presentan que a nuestro entender guardan bastante similitud con las nuestras en San Sebastián. Por ello, no podía faltar una visita obligada al Departamento de Diagnóstico y Levantamiento, donde estudian y diagnostican dichas patologías en los edificios históricos.

Antes de partir a casa, una última visita técnica nos llevó a la Universidad Cujae. Días atrás, se había hablado de eficiencia energética y nos motivaba conocer qué se está haciendo en materia educativa en este campo.

Tras este  viaje hemos constatado que San Sebastián y La Habana no son tan diferentes en el aspecto de la conservación y la rehabilitación de edificios.